La princesa de las noches que corren, solo ven pasar a los caballeros en la oscuridad. Siempre les dan reposo, para que cuando llegue el día la soledad no les atormente.
Estas princesas suelen orientarles con un canto no precisamente dulce, pero de modo que se sienten acojidos.
En sus lechos hay muchos colores y juguetes de todo tipo en disposición. Recrean con ellos ilusiones del día y aventuras por explorar. El mejor pasatiempo que se puede encontrar es un fuerte construido con sábanas. El sofá se combierte en muralla donde los ogros no son capaces de atravesar. Debajo de estas sábanas está el banquete, el cual ofrece la recuperación perfecta para los caballeros cansados por sus largos viajes. Sin embargo al llegar la salida del sol, estos abandonan la guarida para poner rumbo hacia las que serán futuras reinas.
Esperando así, las princesas de las noches que corren por la llegada del siguiente.
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